Las adicciones, te llevan a ver el mundo de otra forma
A lo largo de mi vida me he caracterizado por tratar de ser una persona exitosa, siempre me he esforzado por ser muy bueno en todo lo que hago. Desde que era adolescente era ambicioso y trabajador, y eso me llevó a tener varias cosas materiales a muy corta edad.
Sin embargo, esa situación empezó a formar una adicción por el trabajo. Pues estaba obsesionado por trabajar y trabajar y siempre me esforzaba más para conseguir lo que querÃa. Pasaba largas horas trabajando, incluso los fines de semana, sin tomar tiempo para descansar o disfrutar de la vida fuera del trabajo. Además de llevar esa vida apresurada con el escaso tiempo que me quedaba lo dedicaba al ejercicio, si o si pasaba entre 1 y 2 horas sagradas en el gimnasio, lo hacÃa para tener una condición fÃsica agradable. Nunca descansaba y siempre me exigÃa más. Incluso cuando estaba exhausto de trabajar o en ocasiones lesionado, seguÃa adelante, convencido de que solo alcanzarÃa lo deseado a través del esfuerzo constante.
Esta combinación de adicciones me llevo a ser una persona que querÃa todo perfecto. Siempre buscaba la excelencia en lo que hacÃa, sin importar el costo. Nunca estaba satisfecho con lo que hacÃa. QuerÃa más y más. A medida que fue pasando el tiempo, me sentÃa agotado fÃsica y emocionalmente, tanto asà que mi salud comenzó a deteriorarse. Y no solo eso, las relaciones personales también se vieron afectadas, ya que apenas tenÃa tiempo para mi familia.
Afortunadamente con el tiempo me di cuenta que NO debÃa seguir con ese ritmo, pues me verÃa afectado y allà las cosas ya no serÃan iguales; por lo que decidà bajarle a la intensidad en todo sentido, confieso que al principio me sentÃa un poco raro pues me “sobraba tiempo” pues ya trabajaba menos horas e iba con poca frecuencia a entrenar.
Con todo lo que me sucedió, comprendà que es importante encontrar un equilibrio en nuestras vidas y no permitir que las adicciones nos consuman. El trabajo, el ejercicio y el deseo de hacer las cosas perfectas son aspectos importantes, pero también debemos cuidar de nuestra salud y disfrutar de la vida más allá de nuestras ambiciones y expectativas.
La importancia de cultivar valores
Siempre he considerado que lo más valioso que tienen las personas son la Lealtad, la honestidad y el evitar entrometerse en las vida de los demás. Por esa razón tomo postura y distancia con personas que tratan de manipular la verdad a su conveniencia, donde usan la mentira como su aliada; la cual utilizan siempre para engañar a los demás y asà obtener beneficios personales. Además de que no les importa el daño que causan ni las consecuencias de sus acciones, lo que conlleva a que personas de ese talante solo se les puede tener una profunda desconfianza.
De igual manera me repelen las personas que son desleales. Aquellas que siempre buscan su propio beneficio sin importar traicionar a aquellos que confÃan en ellos. Esas personas egoÃstas y sin escrúpulos NO merecen la confianza de los demás y solo generan sentimiento de rechazo.
Además de este tipo de personas, también me causa rechazo aquellas que son chismosas. Personas que siempre quieren estar al tanto de la vida de los demás, y no pierden oportunidad para difundir rumores y crear discordia entre las personas. Son personajes con un afán por entrometerse en la vida de los demás. Es por eso que con el tiempo, ese tipo de personas se dan cuenta que nadie quiere tener nada que ver con ellas, hasta llegar el caso de evitar su presencia.
Por eso soy un convencido de la importancia de la honestidad, la lealtad y evitar el chisme en nuestras relaciones con los demás. Estas acciones negativas generan distancia y repulsión en las personas, socavar la confianza y dañar las relaciones. Es fundamental respetar la integridad y la verdad para mantener la armonÃa y la confianza en nuestras vidas.
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